jueves, 3 de febrero de 2011

Nuevos paradigmas de la Comunicación

Desde hace unas décadas la profesión de periodista está en decadencia. La venta de periódicos desciende, la profesión se somete a una política de reducción de costes y la información es tratada como mercancía. Estas causas forman un bucle que lo único que hacen es hundir cada vez más este sector: si no se venden periódicos, no hay presupuesto para crear buenas noticias y sin buenas noticias los lectores no compran periódicos o ¿esto tan solo es una escusa?


Una de las teorías más oídas  es que debido a Internet, el periodismo ha perdido calidad y esta es una de las causas de su decadencia, esto es verdad, pero debemos matizar algunos aspectos. Internet ha trastocado gran parte del paradigma que teníamos hasta el momento con los medios de comunicación de masas, pero no todos estos cambios resultan perjudiciales:

Universalidad. Internet es un medio de comunicación de uso público, cualquiera puede acceder a ella, ya que utiliza un protocolo abierto (IP). Pero debemos tener en cuenta que tan solo el 10% de la población mundial tiene acceso a la Red. Estamos ante una brecha digital que puede deberse a varios motivos: brecha económica,  brecha de usabilidad (no todos nos conectamos para lo mismo) y brecha de poder.

Interactividad. El primer cambio significativo que hemos podido notar con la llegada del ciberespacio, es  que antes los medios de comunicación de masas utilizaban una forma unilateral de comunicación, es decir, eran los medios los que creaban la información para una gran masa y esta la consumían. Pero con las posibilidades de Internet, ahora los mismos lectores pueden convertirse en emisores de información, los roles se pueden intercambiar, estamos  en un punto que somos capaces de reproducir la mecánica de la conversación.

Personalización. Al existir esa posibilidad de creación por parte de todos, los temas a tratar se multiplican. La Red es capad de satisfacer las necesidades informativas de cada usuario en particular, incluso configurar al portada de nuestros periódicos. Cada vez se usan menos los grandes referentes y  la agenda pública, por lo tanto el riesgo que corremos es no tener una opinión pública.
En los años ochenta se hablaba del paso del Broadcasting al Narrowcasting, se iba haciendo cada vez más una programación dedicada a un número de audiencia reducido y no a la gran masa como anteriormente. En los noventa se habla de un nuevo concepto, Pointcasting, la producción se especializa en perfiles concretos, incluso la publicidad se muestra según la búsqueda realizada por el usuario.

Multimedialidad. Como hemos dicho en otras entradas, internet es  una de las máximas expresiones de la convergencia tecnológica. Esto ha sido posible gracias a la digitalización de contenidos de los diferentes medios (radio, prensa, televisión). De esta convergencia surge la teoría de la sustitución de unos medios por otros, es decir, que con la aparición de Internet los medios anteriores están condenados a la extinción, pero esto no es cierto, Internet complementa la información dada en el resto de los medios.

Hipertextualidad. Internet ha trastocado la forma de escribir y de leer tradicional (de forma lineal), por una de módulos. Los módulos se pueden enlazar con cualquier otro texto de la Red. Se asemeja a un modelo estructural como el pensamiento (almacenado y recuperación). Un claro ejemplo de esta hipertextualidd son las páginas dinámicas, aquellas que se actualizan con el tiempo según la base de datos a la que esté conectada, en contrapunto a esta definición podemos hablar de las webs invisibles. Debemos tener en cuenta que el volumen de información disponible es quinientas veces mayor al meramente visible.
Otro concepto unido a este parámetro de hipertextualidad, es el de la Web Semántica, con ella se busca una mayor transparencia en la red, que la información sea cada vez más accesible para los usuarios. Una de las hipótesis que se formulan es la de acercar los motores de búsqueda con el lenguaje natural de las personas, para que las búsquedas sean mas satisfactorias.

Actualización. La era de la información a tiempo real nació con los canales “24 horas”, que consistía en la emisión continua de noticias. Internet nos permite un seguimiento de la información al minuto, se produce una nueva temporalidad mediática: la era del directo permanente. Esta obsesión por ser los primeros en muchas ocasiones pasa factura. Se produce una crisis en los mecanismos tradicionales de control, verificación y contraste de fuentes. Podemos dejar a un lado todos estos importantes elementos, que son a fin de cuentas lo que hacen que el periodismo sea lo que es, con tal de dar la noticia los primeros.
Con esta sensación de estar viendo las cosas en directo, el usuario puede pensar que aquello que ve es la realidad y olvidarse de que existe una mediación, que los medios siguen estando en medio para hacer llegar las imágenes y por ello no es la realidad tal cual existe, sino lo que quieran mostrarnos: Crisis de Inelegibilidad.

Abundancia. Internet nos ofrece un espacio ilimitado para hacer pública la información, podemos estirar el texto todo lo que queramos, aunque debemos tener en cuenta que la atención del usuario si es limitada. Los bajos  y homogéneos costes de mantenimiento de dicha información, han hecho que los medios de comunicación se reproduzcan en este ámbito.

Mediación.  Esta es una de las principales causas de la pérdida de identidad del periodismo, en un mundo donde hay tanta interacción y todos se pueden convertir en emisores de información ¿Qué lugar le queda al periodista?
No podemos hablar de una desmediación, sino de una remediación, la mediación no desaparece, sino que se expande, podríamos decir que es una pérdida de calidad. La tarea del periodista de contrastar, verificar y dar a conocer la información, queda suprimida, es la misma fuente la que da la información.  Muchas veces esta información puede no resultar ser del todo cierta o no estar bien comunicada, es aquí donde se nota la ausencia de la mano del periodista.
Algunas de las soluciones que se nos plantean ante esta problemática situación para la profesión es que en un mundo en el que cada día escriben más personas  que saben de menos cosas, el periodista debe cambiar al perfil profesional, adaptarse a todas las nuevas herramientas a su disposición y satisfacer las exigencias del sector. Otra de las soluciones es ampliar las parcelas temáticas, no centrarse exclusivamente en aquellos temas de los que todo el mundo escribe, sino ejercer esa característica investigadora que con las nuevas tecnologías se ha perdido. El periodista tiene la posibilidad de dar a conocer al público información hasta ahora desconocida.

Texto de apoyo

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